Vivienda unifamiliar | 2009

ARC, Casa de la Roca

Son muchas las ocasiones en que la oportunidad de hacer arquitectura aparece de la forma más inesperada. En este caso se trataba de construir una vivienda sobre los restos de lo que habían sido unas canteras de piedra caliza. Cuando visitamos por primera vez el solar, nos dimos cuenta de que las escorrentías de agua de las parcelas superiores habían erosionado la roca con el consiguiente peligro de desprendimiento.

Los problemas en la parte trasera del solar se hicieron patentes durante la ejecución de la cimentación. Si no apeábamos con prontitud, las vibraciones podrían producir la caída de los fragmentos de roca.Un apeo consiste básicamente, en una transmisión de cargas de un elemento débil a otro con suficiente resistencia. Nosotros decidimos transformar una decisión de ingeniería en una voluntad arquitectónica.

Para ello decidimos levantar dos grandes elementos apilastrados de hormigón, encofrados con fábrica de ladrillo que actuarían como columnas. Sobre ellas se apoyaría otro encofrado de madera que iría adaptándose a la forma de la roca
Dicha adaptación se llevo al límite, produciendo que el encofrado tuviera cada vez más complejidad.

El hormigón debía aparecer con la mayor sinceridad posible, facetando las caras con cada tablero.

Durante la ejecución de la vivienda utilizaremos la construcción como almacén de herramientas y oficina improvisada. Por ello hemos tabicado el frontal y abierto huecos.

Al fondo aparece la casa en construcciónAmpliar
Al fondo aparece la casa en construcción
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