La identidad digital de los arquitectos

14.07.2011 | .

Nuestros últimos clientes nos han encontrado por Internet. Quizás no debería darle más vueltas, pero es la primera ocasión en la que al estudio acude alguien a contratarnos y no procede de la recomendación de otro cliente o conocido. Sencillamente han acudido a nosotros porque nos han encontrado en la primera página de google al teclear: “arquitecto cordoba” y porque, supongo, les ha gustado lo que han visto.

Voy directo al grano “contra” mis colegas arquitectos: ¿Debemos los arquitectos escribir para otros arquitectos? ¿Me equivoco cuando digo que la mayoría de los datos que producimos o compartimos dentro de nuestras identidades digitales son creadas por y para otros arquitectos? Si no es al 100%, debemos admitir que la mayoría de nuestros contenidos están dirigidos hacia nosotros mismos. Nuestra profesión padece de endogamia, todos nos hemos dado cuenta de eso en más de una ocasión, aunque algunos escapen de ello y otros, yo personalmente me incluyo, hayamos sido atrapados. Un tweet bastante reciente me llevaba hasta un estudio basado en encuestas realizadas a arquitectos ingleses, pero seguramente extrapolabe al situación española; ante la pregunta de a quién siguen en twitter, el 82% respondieron que a otros arquitectos y el 75% a publicaciones, seguramente relacionadas con la arquitectura.

¿Debemos los arquitectos reorientar nuestra forma de comunicación hacia otro tipo de lector? Y no me refiero a que a partir de ahora usemos facebook y twitter, además de los muchísimos blogs que en la actualidad ya hay. Muchos de nosotros ya usamos todas estas plataformas y de lo que finalmente me he dado cuenta es que en ella acumulamos a una gran cantidad de “amigos-arquitectos”, todos ellos muy lejos de llegar a convertirse en verdaderos clientes. Por cierto, en mi perfil personal en google+ se está volviendo a reproducir prácticamente el mismo fenómeno.

¿Debemos los arquitectos hacer un verdadero cambio en nuestra forma de comunicación? Adoptar el lenguaje de una empresa de servicios, cuyo objetivo está en buscar en las redes sociales a sus potenciales clientes, ofreciéndoles nuestros productos o servicios de tú a tú; y, no en primera instancia, en hacerse amigos de sus más directos competidores.

No hablo de que también es importante la relación entre colegas y que todos aprendemos de todos, es obvio y necesario, pero ¿no estamos desarrollando el esfuerzo de crear y desarrollar nuestras identidades digitales en direcciones equivocadas? ¿Qué ocurría en nuestros estudios si nos orientáramos hacia otros objetivos, el flujo de clientes cambiaría? ¿Cambiarían nuestros productos o servicios?

3 comentarios

  • EXACTOOO!!!!

  • Me parece muy interesante que los arquitectos habléis de las redes sociales, eso significa que muchos ya las utilizáis; pero creo que se comete un error al hablar de todas las redes sociales como un todo homogéneo cuando no debería de ser así. No es lo mismo estar en Facebook que en Twitter, el primero debería de ser para un trato más familiar y el segundo para un trato más profesional. Facebook es una herramienta magnífica para captar clientes, da más visibilidad a una empresa que la propia página web. Twitter es otra herramienta magnífica que se puede utilizar para contactar con profesionales, para leer noticias, para comunicarnos con nuestro equipo… incluso he visto profesores que lo utilizan para tutorías.

    Os he conocido a través de Twitter y gracias a esa red conozco unos arquitectos en Córdoba

  • Enllave, estoy de acuerdo, cada herramienta tiene unas utilidades diferentes.

    Al ser una empresa la clave está en como usarlas en beneficio del negocio, nuestro planteamiento está en usarlas de tú a tú, conocer mejor a nuestros potenciales clientes, ofrecerles nuestros servicios y productos de la forma que mejor ellos puedan atender… eso es el qué, el cómo es más complicado (y en ello estamos).

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