Centro de Servicios en Montoro

17.04.2010 | .

En el taller es ya una tradición, no carente de cierta dosis de masoquismo,  que el destino o nuestra propia programación haga coincidir el mes de agosto con la presentación “express” de algún concurso o alguna entrega similar.

Este año no podía ser menos y junto a Fernando Osuna, compañero con el que ya hemos colaborado en alguna otra ocasión, y el estudiante Juan Carlos Giraldo, nos pusimos manos a la obra con este proyecto.

En este caso presentamos una propuesta a nivel de anteproyecto para un Centro de Servicios Empresariales en Montoro. Un edificio multiusos que incorpora locales comerciales, una guardería y oficinas en planta alta.

La dificultad y a la vez el interés principal, es que el edificio se encuentra en un solar bastante irregular, entre medianeras, y con registro a dos calles con distintas cotas. Esto plantea la posibilidad de utilizar los recorridos de carácter público en una relación singular con el entorno urbano.

Hay que decir que a estas alturas ya conocemos el “veredicto” desfavorable, así  que otra vez será. De todas maneras no impide que estemos satisfechos con el resultado del trabajo realizado.

El edificio se concibe a modo de “cascarón”, asumiendo las formas y recursos de las periferias.

Se estructura trazando una calle que atraviesa el interior de la manzana. Esta calle “construye” la arquitectura del edificio, que talla el espacio dilatándose y comprimiéndose, para a su vez dar respuesta específica a cada una de las medianeras.  Finalmente, el resultado es el producto de una continua negociación, una relación entre el edificio y el espacio público,  que se materializa en concesiones, interrelaciones y diálogo permanente.

Se proyectan dos cuerpos enfrentados. Elvinculado a la medianera Este y otro que establece una geometría precisa de manzana junto a la parcela de la contigua nave industrial. Además, se conjuga con una escalera concebida como un recorrido o promenade, que permite ascender a la cota superior del edificio. Mientras la sensación de actor de la escena urbana construida, va dando paso a la de espectador de otro escenario más lejano: el paisaje contemporáneo de Montoro.

Se evita la orientación Oeste en las oficinas y se atrapa la Este en las aulas de la guardería y el patio.En cuanto a la materialidad, se decide un tratamiento único de envolvente.  Pretendemos una piel que se pliegue y se ajuste sin coste ni dificultades.

De esta manera la medianera de la guardería se puede usar como espacio de juegos para los niños, incorporando recorridos laberínticos, zonas de escondite, escaleras internas, toboganes. La imaginación de los niños nos permitirá sacarle provecho como zona de juego. Al otro lado está el aparcamiento del supermercado, así que su altura será la adecuada al soleamiento de las aulas y la privacidad del patio.

La  medianera libre se transforma en una escalera que construye un muro para habitarlo y aclimatarlo mediante el uso de vegetación y mobiliario urbano (bancos, alcorques, jardineras, iluminación) para que se “mire” desde las oficinas y contribuya a un atractivo paseo por nuestra calle.

Un comentario

Deja un comentario